Imagina que un día llegas a tu oficina, enciendes el ordenador y aparece este mensaje: “Tus archivos han sido cifrados. Paga para recuperarlos”. Si te ocurre, has sido víctima de ransomware, uno de los ciberataques más comunes y que, además de paralizar tu negocio, puede comprometer datos de clientes, proveedores o empleados. Pero ¿puede tu empresa ser demandada o sancionada si el ataque afecta a terceros?
En una empresa, hoy prácticamente todo pasa por sistemas conectados, desde la gestión contable en la nube hasta las ventas online o el teletrabajo. Y a veces se nos olvida que ese avance trae consigo riesgos de ciberseguridad. Los datos hablan por sí solos. Según el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), en 2024, 31.540 empresas españolas sufrieron un ataque, un 43,2% más que en el ejercicio anterior.