¿Cómo funcionan los patrocinios en los negocios?
15 Septiembre 2026
Un patrocinio es un acuerdo mediante el cual una empresa aporta dinero, productos o servicios a cambio de obtener visibilidad o promoción de su marca. Aunque suele tener una finalidad publicitaria, genera obligaciones legales y fiscales para ambas partes, por lo que es recomendable formalizarlo mediante un contrato y declarar correctamente las contraprestaciones recibidas.
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Los patrocinios hace tiempo que dejaron de ser cosa exclusivamente para grandes empresas. Hoy, autónomos y pequeños negocios participan en acuerdos de patrocinio con regularidad, por ejemplo, financiando eventos locales, colaborando con otras marcas o promocionando productos en redes sociales.
Lo que a primera vista podría parecer una simple colaboración publicitaria tiene, sin embargo, implicaciones legales y fiscales que en este 2026 son más relevantes que nunca.
En este artículo te explicamos cómo funcionan los patrocinios y qué debes tener en cuenta antes de aceptar uno.
Qué es exactamente un patrocinio y por qué es importante tener un contrato
Un patrocinio se produce cuando una marca aporta dinero, productos o servicios a cambio de que le den visibilidad o promoción. Aunque el acuerdo pueda parecer algo informal, desde el punto de vista legal es una prestación de servicios con todas sus consecuencias.
Confiar en acuerdos verbales o mensajes informales suele ser uno de los errores más habituales a la hora de hacer este tipo de transacciones.
Un contrato escrito debe recoger al menos:
- Qué aporta cada parte y en qué canales se realizará la promoción.
- Duración del acuerdo y cómo se usará la imagen o nombre comercial de cada parte.
- Qué ocurre si alguna de las partes incumple lo pactado.
Un contrato no solo ayuda o protege cuando hay disputas, también es la base para justificar la operación ante Hacienda y delimitar el uso de tu marca (no es lo mismo autorizar una publicación en Instagram que ceder tu imagen en todo el ecosistema de Meta y también TikTok).
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Fiscalidad: cómo tributan los patrocinios
Es importante saber y tener en cuenta que un patrocinio no es una donación ni un regalo, se está dando una prestación de servicios publicitarios.
Básicamente esto significa:
- Si recibes dinero tendrás que emitir factura y declarar esos ingresos.
- Si recibes productos o servicios se podría considerar retribución en especie sujeta a tributación.
- Y entre los modelos que puede tener que presentar un autónomo están el modelo 303 en materia de IVA y, según su régimen de tributación, el modelo 130 o el modelo 131 en IRPF.
Y, además, existe una novedad en este 2026. Desde enero de 2026, bancos y plataformas de pago (incluido Bizum) están obligados a informar mensualmente sobre determinados cobros de empresarios y profesionales a la AEAT, sin importar el importe.
Los ingresos que se vayan a cobrar por patrocinios van a quedar automáticamente en el radar de Hacienda. Así que declararlos correctamente resulta esencial para evitar discrepancias con la Agencia Tributaria.
Y para la empresa que patrocina, ese patrocinio, puede contabilizarse como gasto de publicidad y ser deducible en el Impuesto sobre Sociedades, siempre que esté bien documentado y vinculado a la actividad empresarial.
Patrocinios en redes sociales: normativa actualizada
La realidad es que hoy en día las redes sociales concentran la mayoría de los acuerdos de patrocinio, y también la mayor parte de los incumplimientos.
Por eso es importante tener en cuenta tres aspectos clave para no cometer ningún error:
- La transparencia es obligatoria. Si una publicación es patrocinada, debe identificarse claramente desde el inicio: #publi, #ad o “contenido patrocinado”, de forma visible y no oculta entre etiquetas.
Nuevo Código de Conducta (octubre 2025). Impulsado por la Asociación Española de Anunciantes (AEA), la Interactive Advertising Bureau en España (IAB Spain) y Autocontrol, se refuerza la exigencia de transparencia en la publicidad con influencers y presta especial atención a cuestiones como la protección de menores, la claridad en la identificación del contenido publicitario y el uso de contenidos generados o modificados mediante IA.
Es importante tener en cuenta que la responsabilidad es compartida, si el contenido no cumple las normas, tanto el creador como la marca anunciante pueden ser sancionados.
Real Decreto 444/2024. En este decreto se creó la figura del “usuario de especial relevancia” (UER) con obligación de registro ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para creadores que superen ciertos umbrales de ingresos y audiencia.
Por tanto, si la actividad en plataformas alcanza determinados umbrales de ingresos, audiencia y volumen de contenido, puede aplicarse la figura del usuario de especial relevancia prevista en el RD 444/2024.
En definitiva, los patrocinios pueden ser una buena oportunidad para dar visibilidad a un negocio, colaborar con otras marcas o generar ingresos adicionales. Pero también implican responsabilidades legales y fiscales que conviene tener claras desde el principio.
Formalizar los acuerdos, declarar correctamente los ingresos y cuidar el uso de la imagen del negocio son aspectos clave para evitar problemas.
Si tienes dudas sobre cómo gestionar un patrocinio o qué implicaciones puede tener en tu actividad, en Legálitas Negocios podemos ayudarte a analizar el acuerdo y asegurarte de que todo se hace conforme a la normativa.
Conclusión:
- Un patrocinio consiste en aportar dinero, productos o servicios a cambio de promoción o visibilidad de marca.
- Tiene naturaleza publicitaria y conlleva obligaciones legales y fiscales para ambas partes.
- Es recomendable formalizar siempre el acuerdo mediante un contrato por escrito.
- El contrato debe especificar las prestaciones de cada parte, duración, canales de promoción y consecuencias del incumplimiento.
- También debe regular el uso de la imagen, marca o nombre comercial de las partes implicadas.
- Los ingresos obtenidos por patrocinios deben declararse fiscalmente.
- Si la contraprestación consiste en productos o servicios, puede existir tributación como retribución en especie.
- Los autónomos pueden tener que reflejar estas operaciones en modelos tributarios como el 303, 130 o 131.
- Desde 2026, determinados cobros de empresarios y profesionales son objeto de información periódica a la Agencia Tributaria por parte de entidades financieras y plataformas de pago.
- Para la empresa patrocinadora, el patrocinio puede constituir un gasto publicitario fiscalmente deducible si cumple los requisitos legales.
- En redes sociales es obligatorio identificar claramente el contenido patrocinado.
- Las publicaciones comerciales deben ser transparentes y visibles para los usuarios.
- El Código de Conducta sobre publicidad con influencers refuerza las obligaciones de transparencia, protección de menores y uso de contenidos generados mediante IA.
- La responsabilidad por incumplimientos publicitarios puede recaer tanto en el creador de contenido como en la marca anunciante.
- Algunos creadores pueden quedar sujetos a obligaciones adicionales como usuarios de especial relevancia, en función de sus ingresos, audiencia y actividad.
- Una gestión adecuada del patrocinio ayuda a evitar problemas fiscales, contractuales y reputacionales.
Referencias legales:
- Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.
- Ley 34/1988, de 11 de noviembre, General de Publicidad.
- Código de Conducta de Publicidad a través de Influencers (AEA, IAB Spain y Autocontrol, 2025)
- Real Decreto 444/2024, de 30 de abril, por el que se regulan los requisitos a efectos de ser considerado usuario de especial relevancia de los servicios de intercambio de vídeos a través de plataforma, en desarrollo del artículo 94 de la Ley 13/2022, de 7 de julio, General de Comunicación Audiovisual.