Principales cambios aprobados por el Congreso para la reforma de la Ley de Dependencia y Discapacidad
21 Julio 2026
La reforma de la Ley de Dependencia y Discapacidad, aprobada por el Congreso y pendiente de tramitación definitiva, prevé más financiación, menos trámites y una mayor compatibilidad entre ayudas y prestaciones. También refuerza la atención domiciliaria, amplía quién puede ejercer como cuidador no profesional e incorpora nuevos derechos para las personas con dependencia y discapacidad.
Tabla de contenidos
- Más financiación para el sistema de dependencia
- Se podrán compatibilizar más ayudas y prestaciones
- Refuerzo de la atención domiciliaria
- El cuidador no profesional ya no tendrá que ser un familiar conviviente
- Menos trámites para acceder a derechos y beneficios
- Nuevos derechos para las personas con dependencia y discapacidad
- ¿Qué persigue esta reforma?
La reforma de la Ley de Dependencia y Discapacidad, que ha sido aprobada por el Congreso, pero aún está pendiente de su tramitación en el Senado y de su publicación en el BOE, introduce cambios relevantes para modernizar el sistema de cuidados en España.
El objetivo de la reforma es ofrecer una atención más personalizada, favorecer que las personas dependientes puedan permanecer en su domicilio durante más tiempo y simplificar el acceso a ayudas, prestaciones y servicios.
Más financiación para el sistema de dependencia
Uno de los pilares de la reforma es el incremento de la financiación pública. El Estado asumirá por ley el 50% del coste del sistema de dependencia y destinará 6.200 millones de euros adicionales entre 2026 y 2027.
Con esta inversión se busca reducir las listas de espera y mejorar la atención a las personas en situación de dependencia.
Se podrán compatibilizar más ayudas y prestaciones
La reforma elimina incompatibilidades entre distintas prestaciones y servicios de dependencia.
Esto permitirá combinar recursos como:
- Ayuda a domicilio.
- Centro de día.
- Servicios de teleasistencia.
Además, las personas beneficiarias podrán mantener determinadas prestaciones mientras desarrollan una actividad laboral.
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Refuerzo de la atención domiciliaria
La atención en el domicilio gana protagonismo con una ampliación de las funciones del servicio de ayuda a domicilio.
Entre las nuevas actuaciones que podrán prestarse se incluyen:
- Acompañamiento a consultas médicas.
- Recogida de medicamentos.
- Realización de compras.
- Apoyo en gestiones cotidianas.
- Actuaciones dirigidas a prevenir el aislamiento social.
La medida busca facilitar la permanencia de las personas dependientes en su entorno habitual.
El cuidador no profesional ya no tendrá que ser un familiar conviviente
Otro de los cambios previstos afecta a la figura del cuidador no profesional.
Hasta ahora este papel estaba vinculado principalmente a familiares convivientes. Con la reforma, también podrán ejercer como cuidadores no profesionales amigos, vecinos u otras personas de confianza, siempre que esta circunstancia sea aprobada en el Programa Individual de Atención (PIA).
Menos trámites para acceder a derechos y beneficios
La reforma incorpora medidas para reducir la carga administrativa de las personas dependientes.
Entre ellas destaca la creación de una "pasarela" que permitirá reconocer automáticamente:
- Un 33% de discapacidad a las personas con dependencia reconocida.
- Un 65% de discapacidad a quienes tengan reconocido un grado II o III de dependencia.
Con ello se pretende agilizar el acceso a beneficios y reducir la necesidad de realizar trámites adicionales.
Nuevos derechos para las personas con dependencia y discapacidad
La reforma también incorpora nuevas garantías y derechos.
Por un lado, se crea el grado III+, dirigido a personas con dependencia extrema, como quienes padecen ELA, para garantizar una atención intensiva adaptada a sus necesidades.
Por otro, se incluyen medidas como:
- La prohibición de la discriminación por discapacidad en los seguros.
- La creación de la figura del facilitador procesal, destinada a apoyar a las personas con discapacidad en los procedimientos judiciales.
¿Qué persigue esta reforma?
La reforma responde al envejecimiento de la población y al aumento de las necesidades de cuidados.
Entre sus principales objetivos se encuentran:
- Fortalecer el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD).
- Reducir las listas de espera.
- Simplificar los trámites administrativos.
- Ofrecer una atención más humana, flexible y adaptada a las necesidades de cada persona.
Según las previsiones recogidas en la reforma, las listas de espera podrían reducirse hasta un 47% antes de finales de 2027.
Conclusión:
- La reforma ha sido aprobada por el Congreso, pero aún debe completar su tramitación y publicarse en el BOE.
- El Estado asumirá por ley el 50% del coste del sistema de dependencia.
- Se destinarán 6.200 millones de euros adicionales entre 2026 y 2027.
- Se permitirá compatibilizar más ayudas y servicios, como ayuda a domicilio, teleasistencia y centros de día.
- Algunas prestaciones podrán mantenerse mientras la persona desarrolla una actividad laboral.
- Se refuerza la atención domiciliaria con nuevas funciones de acompañamiento y apoyo en gestiones cotidianas.
- Los cuidadores no profesionales ya no tendrán que ser necesariamente familiares convivientes.
- Se simplifican los trámites mediante el reconocimiento automático de determinados grados de discapacidad vinculados a la dependencia.
- Se crea el grado III+ para personas con dependencia extrema, como quienes padecen ELA.
- Se prohíbe la discriminación por discapacidad en los seguros.
- Se incorpora la figura del facilitador procesal para apoyar a personas con discapacidad en procedimientos judiciales.
- Los objetivos principales son reducir listas de espera, agilizar el acceso a derechos y ofrecer una atención más personalizada.
- La reforma prevé una reducción de las listas de espera de hasta un 47% antes de finales de 2027.