¿Quieres que te llamemos ahora GRATIS?

Llámame gratis

Legálitas.com

Llámanos GRATIS

91 422 80 90 91 422 82 10 ¿Ya eres cliente? 91 112 04 05 ¿Ya eres cliente? 91 112 04 05

Estafas o malas prácticas a los consumidores en periodo de rebajas

10 enero 2019
  • Si el vendedor ha actuado con la clara intención de engañar y la cuantía es superior a 400 euros, podría ser condenado por estafa con penas de prisión de seis meses a tres años.
  • El término “estafa” es muy utilizado por los ciudadanos sin criterio legal, pero ¿qué entiende la ley por estafa? 

Como cada año, vuelven las rebajas de enero y con ellas las múltiples denuncias que los consumidores trasladan a Legálitas, sin duda uno de los “momentos legales del año”, poniendo de manifiesto las más variadas malas prácticas en las que algunos pueden incurrir con tal de conseguir elevar su nivel de ventas y que, en algunos casos, pueden llegar a ser consideradas estafas. Para no sufrir estas situaciones desagradables, desde Legálitas alertamos sobre los más frecuentes y explicamos cómo reclamar si se ha sido víctima de uno de ellos.

Precios falsos o inventados

Debemos fijarnos con especial cuidado en las etiquetas de los productos supuestamente rebajados. Los comerciantes están obligados por ley a indicar en la etiqueta el precio inicial y el precio rebajado. En ocasiones, los vendedores recurren a elevar los precios anteriores a las rebajas para que así sea mayor la diferencia con el precio rebajado, inventando falsos precios anteriores, o incluso, llegando a encontrar etiquetas en las que el precio final rebajado supera al precio inicial del producto. Hoy en día, gracias a las redes sociales, se ponen de manifiesto este tipo de prácticas para tratar de evitar que el consumidor caiga en estos engaños.

Prendas de exclusiva venta en las rebajas

También, nos puede ocurrir que entremos en un establecimiento y que, aunque nos empleemos a fondo en buscar esa prenda que teníamos “fichada” en diciembre, no la encontremos ahora o, incluso, que aparezcan prendas creadas con la exclusiva finalidad de ser vendidas en rebajas, con un coste de fabricación y unas calidades muy inferiores a las habituales, que pueden venir acompañadas de un precio en su etiqueta que tampoco ha sufrido esa rebaja.

La Ley del Comercio Minorista dispone que los productos ofertados en las rebajas tienen que haber formado parte de la oferta habitual del establecimiento durante al menos un mes y la calidad tiene que ser la misma que antes de estar rebajados.

Para poder publicitar que una tienda está de rebajas es requisito legal que al menos la mitad de los artículos tengan descuentos, si bien, la ley no impone un porcentaje de descuento mínimo obligatorio para que ese objeto pueda anunciarse como rebajado.

Confundir saldos con rebajas

Los productos deteriorados que se pongan a la venta informado sobre su estado y a precios muy inferiores por el hecho de tener algún defecto o tara, no podrán ser considerados como “rebajas”, puesto que se trata de “saldos”, y su compra por parte del cliente será aceptando de manera consciente tal condición y sin posibilidad de reclamar por ese motivo.

Cuidado con lo que recibes

En ocasiones, puede que, por error, el cliente reciba un producto diferente al comprado, ya sea de distintas características técnicas, el estado del mismo o que realmente no sea nuevo sino usado. Por eso hay que comprobar siempre el embalaje, sus pegatinas y los accesorios suministrados.

Solo ofrecer el “vale de compra”

Si el producto está incluido en rebajas, pero está deteriorado o defectuoso y no pueden cambiarlo por otro igual, tendremos derecho a que nos devuelvan el dinero, aunque lo hayamos comprado en rebajas y sin que nos puedan imponer el famoso “vale de compra”.

En cambio, si hemos comprado un producto y después queremos descambiarlo, solo podremos hacerlo si previamente el establecimiento lo había anunciado, pues en otro caso no están obligados a descambiarlo. El cambio no es una obligación del establecimiento, es solo una cortesía comercial.

 

Si has vivido una mala práctica como consumidor en las rebajas, pregunta GRATIS a los abogados de Legálitas

 

Negarse al uso de tarjetas

Por el mero hecho de estar comprando en rebajas no pueden negarse a la utilización de la tarjeta de crédito si antes de las rebajas admitían dicho medio de pago. Eso sí, la ley permite al comerciante fijar una cantidad mínima para admitir como medio de pago las tarjetas de crédito.

¿Cómo reclamar?

Para poder reclamar es muy importante conservar el ticket de compra en el que aparezcan los datos del comercio, CIF, precio, IVA, y en caso de que nuestros derechos se vean lesionados, debemos solicitar una Hoja de Quejas y Reclamaciones. Este tipo de reclamaciones se suelen realizar en Consumo, pero en aquellos casos en los que nos encontremos ante un ilícito penal, podremos denunciar el delito de estafa en el juzgado de guardia del lugar de los hechos o bien ante la policía nacional o la guardia civil.

Pero …a qué llamamos estafa

No cualquier engaño es constitutivo de delito de estafa. Siempre que nos sentimos engañados es muy habitual que equiparemos ese engaño al delito de estafa y esto solo es así en ciertos casos. El código penal define el delito de estafa en el artículo 248 cuando nos dice que “cometen estafa los que, con ánimo de lucro, utilizaren engaño bastante para producir error en otro, induciéndolo a realizar un acto de disposición en perjuicio propio o ajeno” y ese elemento del engaño bastante hace que solo en casos muy específicos estemos ante un delito penal.

Es decir, el estafador tiene que actuar desde un principio con la clara intención de querer engañar vendiendo lo que no es. Pongamos por caso que se oferta un abrigo de visón que antes costaba tres mil euros y ahora se ofrece rebajado al cincuenta por cien, cuando en realidad ni siquiera es de piel, si bien el producto viene con la etiqueta y documentación falsificada simulando ser de piel. Aquí estaríamos ante una clara estafa penal denunciable y que daría lugar a un proceso penal, pudiéndose imponer al culpable una pena de prisión de seis meses a tres años cuando la estafa supere los 400 euros (hasta 400 euros será delito leve castigado con multa) o si es una persona jurídica o empresa la que comete el delito, se vería condenada muy probablemente a una pena de multa.

Por el contrario, si me venden un abrigo de piel con un precio que en rebajas es superior al precio que tenía ese mismo abrigo en temporada, el engaño será tan burdo que no cumplirá el requisito del “engaño bastante” del que habla el código penal, y no existirá estafa, aunque eso no evitará que podamos ejercer nuestros derechos en vía civil o a nivel de consumo.

 

mujer comprando en una tienda con mascarilla

Ampliación de la garantía de productos a tres años y otras novedades a partir de 2022

Recientemente se ha publicado el Real Decreto-ley 7/2021, de 27 de abril, de transposición ...

¿Sabías que como consumidor el brexit te afecta?

Desde el pasado 1 de enero de 2021 el brexit es una realidad por la cual el Reino Unido ha dejado ...

Riesgos de buscar el amor por internet

El cambio de comportamiento también se refleja en la búsqueda del amor, ...

Accidente laboral: Todo lo que debes saber

¿Qué se considera accidente laboral? Un accidente de trabajo es toda lesión ...

salir de un fichero de morosos por error

Gema aparecía por error en un fichero de morosos, pero fue borrada gracias a Legálitas

Es la pesadilla de cualquiera aparecer en un fichero de morosos, motivo por el cual podemos tener ...

Guía para viajar en vehículo particular, el transporte más utilizado en pandemia

Nuevos límites de velocidad con multas de hasta 600 euros y pérdida de 6 ...