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Cómo ahorrar en la factura de la luz si soy trabajador autónomo

25 marzo 2014

Actualmente muchas personas y profesionales piensan en constituirse como empresa o como trabajadores autónomos para el desarrollo de su profesión.

Para ello empiezan por un estudio de los gastos que deben afrontar en su nueva andadura, siendo el suministro eléctrico uno de los gastos permanentes, debiendo tener en cuenta,  entre otros puntos, las características de la instalación eléctrica del local y condiciones del contrato, para evitar problemas en el futuro.

Antes de contratar el suministro eléctrico, habría que verificar que la instalación de electricidad cumple con todos los requisitos legales y es la adecuada para su actividad. Asimismo, que el contador se encuentra debidamente cerrado y precintado, y si así no fuera, el propietario  debería ponerlo en conocimiento de la compañía eléctrica. De la misma forma debería de actuar, si detectara alguna manipulación en dicho aparato de medida, ya que de lo contrario, si la compañía eléctrica iniciara un procedimiento de inspección, el nuevo arrendatario se podría ver inmerso en un expediente de regularización teniendo que demostrar el nuevo empresario  no ha sido el que ha realizado el fraude.

Es importante saber que, según la norma, la compañía distribuidora, en caso de fraude o manipulación, podrá interrumpir el suministro eléctrico de forma inmediata comunicándolo a la Administración y podría girar  factura correspondiente al producto de la potencia contratada, o que se hubiese debido contratar, por seis horas de utilización diarias durante un año, sin perjuicio de las acciones penales o civiles que se puedan interponer.

Esta cuestión es muy importante a tener en cuenta, ya que si se inicia una actividad nueva, con el riesgo y trabajo que ello conlleva, más problemático todavía sería su desarrollo si se añaden otras incidencias, como la mencionada, en la que el profesional sin tener nada que ver, se podría ver obligado a demostrar que no es responsable de ninguna infracción.

Por otra parte, en el momento de la contratación, el profesional tiene que decidir si le conviene proceder a la subrogación  en el contrato de electricidad del antiguo titular si este todavía no se ha dado de baja, o si  de lo contrario tiene que dar un alta nueva.

Si se subrogara en el contrato del antiguo titular, tendría que verificar que éste se encuentra al corriente de pagos, para evitar que le repercutieran las facturas pendientes de pago. Si se encontrara al corriente de pago, con la subrogación, el profesional podría ahorrarse los gastos de un alta nueva, y lo haría con las condiciones contractuales del antiguo titular que debería conocer, antes de tomar una decisión.

Por otra parte, si tiene que iniciar un alta nueva, tendría que asumir los costes que ello conlleva. Los conceptos principales son los derechos de acometida (que se dividen en derechos de extensión y derechos de acceso), los derechos de enganche y los derechos de verificación. Otros gastos de contratación pueden ser los asociados a compra e instalación de equipos de medida, fianza, etc. La fianza se recuperará si en algún momento se  da de baja el contrato, tras pagar el importe de la factura de baja del contrato.

Además, encontrándonos en un sistema de libre mercado, es importante que realice una comparativa de precios de todas las comercializadoras para elegir la más económica o la que más se ajuste a sus necesidades, antes de contratar.

Otra de las cuestiones es contratar o reducir la potencia que se ajuste a las necesidades del local  para poder ahorrar en la factura de electricidad, lo cual supone un coste muy pequeño y puede suponer un ahorro en la factura, ya que el concepto de potencia es un término de facturación fijo.

En definitiva, es de gran relevancia, tener en cuenta cada una de las consideraciones indicadas a fin de conseguir obtener los mejores rendimientos al menor coste.